Antonio Díaz Landeros

Violista y comunicador cultural

Cátedras:

Antonio Díaz Landeros, violista y comunicador cultural

Antonio Díaz Landeros es violista y docente de música con más de nueve años de experiencia en la enseñanza instrumental, trabajando con niñas, niños, adolescentes y personas adultas que se inician en la música. Su práctica pedagógica se distingue por una cercanía lúdica con el alumnado, donde el aprendizaje técnico convive con el disfrute, la escucha y la confianza en el proceso musical.

Su presencia dentro del Núcleo ECOS Autlán se ha complementado con capacitaciones constantes orientadas a la mejora de las prácticas docentes y a la incorporación de distintas metodologías de aprendizaje musical, fortaleciendo su trabajo tanto en el aula individual como en el trabajo colectivo y de ensamble.

Ha formado parte de diversos ensambles de cámara en Autlán de Navarro, Jalisco, entre ellos el Cuarteto de Cuerdas Sonus Terra y el Cuarteto de Cuerdas Autlán, además de integrar la Orquesta Sinfónica Juvenil de Autlán. En la ciudad de Guadalajara fue violista fundador de la Orquesta de Cámara de Beethoven.

Representó a Autlán de Navarro a nivel estatal como integrante de la Orquesta Sinfónica Juvenil José Pablo Moncayo en sus ediciones 2015, 2016 y 2017, participando en campamentos orquestales que reunieron a jóvenes músicos de distintas regiones de Jalisco. Complementa su preparación con un diplomado en música de cámara en la Escuela Procultura, en Guadalajara, y ha tomado clases con violistas de la Orquesta Filarmónica de Jalisco.

Como intérprete, se ha presentado en recintos como el Teatro Degollado, el Conjunto Santander de Artes Escénicas, el Museo de Guadalajara y el Museo Regional de Autlán de Navarro.

Además de su labor musical, Antonio Díaz Landeros es comunicador cultural en Radio Universidad de Guadalajara en Autlán y de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, combinando la práctica artística con la divulgación cultural. 

Actualmente continúa su formación tomando clases de música de cámara con el violonchelista Issac Ramírez, convencido de que la educación musical es un proceso permanente, compartido y profundamente humano.